Historias reales que inspiran y confirman lo que muchos aún dudan: en la Provincia de Islay también se puede soñar… y cumplir.
Hay gente que hace empresa…
y hay gente que primero hace vida.
El Dr. Germán Abugattas pertenece a ese segundo grupo.
Ejerció la pediatría casi de forma angelical —de esas que no se enseñan en la universidad— y, cuando pudo haberse retirado tranquilo, decidió seguir sirviendo… pero desde otro frente.
La Pouppe, con cerca de 90 años —quizá el establecimiento más antiguo en funcionamiento de la provincia—, es parte de esa historia. Tomó el negocio que su padre había fundado y asumió la posta de sus hermanos. No empezó con él, pero decidió honrarlo.
Germán es Ilustre Ciudadano de la provincia y también fue director de la Cámara de Comercio de la Provincia de Islay. Así que tenemos doble motivo para celebrarlo.
Porque hay quienes heredan un negocio…
y hay quienes, como él, heredan una forma de estar en el mundo.
Germán Abugattas Nazal
Inicios y motivaciones
¿Qué soñabas ser cuando eras niño o adolescente? ¿Tiene algo que ver con lo que haces hoy?
Ser médico.
Y conseguí serlo.
¿Cómo nació la idea de tu emprendimiento u ocupación actual?
Mis hermanos estaban liquidando el negocio (La Pouppe) porque viajaban a Lima, y lo tomé como una oportunidad.
¿Qué te motivó a empezar, incluso sin tener todo claro?
Me había jubilado del hospital y quería tener un negocio. Aproveché la oportunidad que me daban mis hermanos.
¿Cómo fue tu primer día como emprendedor u ocupación actual? ¿Lo recuerdas?
Fue una transición rutinaria. Empecé a ir a la tienda con mis hermanos y el cambio se dio de forma natural.
Retos y dificultades
¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu camino?
Dos momentos bien difíciles: el primer gobierno de Alan García y cuando los manifestantes contra la mina Tía María destrozaron el negocio.
¿Alguna vez pensaste en rendirte? ¿Qué te hizo seguir?
Cuando pasó lo de Tía María, pensé en cerrarlo, pero el entusiasmo de seguir y el apoyo de la gente que nos estimaba me hicieron continuar.
¿Qué errores cometiste y qué aprendiste de ellos?
Ningún error serio. Mi esposa, que trabajaba conmigo y conocía el negocio, me ayudaba a seguir adelante.
¿Cuál ha sido tu mayor miedo como emprendedor u ocupación actual?
El mayor temor que tenía era fracasar por la situación política que había en el primer gobierno de Alan García.
Personas que marcaron tu camino
¿Tuviste algún mentor o persona clave que te impulsó o creyó en ti?
Mis hermanos.
¿Qué le dirías hoy a esa persona que te ayudó cuando nadie más lo hacía?
Siempre les dije gracias a mis hermanos. En realidad, la unión con ellos era tan fuerte que no había que decir nada.
¿A quién admiras en tu rubro, a quién en tu vida?
Admiro a mi padre, que hace casi 90 años empezó este negocio, y a los buenos consejos que me dio, que sembraron la semilla del emprendedor.
Filosofía, aprendizajes y propósito
¿Qué significa para ti ser emprendedor en lo que haces?
Significa dar servicio a toda la comunidad y apoyar el desarrollo de mi localidad.
¿Qué valor nunca estás dispuesto a negociar?
La conciencia y la verdad.
¿Cuál ha sido la mejor decisión que tomaste?
Ser médico.
¿Qué descubriste de ti mismo a lo largo del camino?
Que se puede apoyar mucho a toda la gente sin tener prejuicios, solo con buena voluntad.
Inspiración para otros
¿Qué consejo le darías a un joven que sueña con cumplir sus sueños?
Que los saque adelante poniendo todo su empeño y su voluntad.
¿Qué se necesita para hacer empresa en nuestra provincia y no morir en el intento?
Identificarse con la población y tener las metas claras para seguir adelante.
¿Qué mitos te gustaría derribar sobre “hacer empresa” en Islay?
La discriminación.
¿Qué te emociona hoy de lo que viene para ti o para tu ocupación?
Cuando uno está en los albores, lo que queda es la satisfacción de ver lo bueno logrado.
¿Por qué crees que vale la pena seguir apostando por nuestra provincia?
Porque Mollendo es un pueblo en desarrollo, con altibajos, pero siempre avanzando.




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