Hay una idea medio instalada: que en la Provincia de Islay se sueña poco…y se cumple menos.
No es cierto.
Lo que pasa es que algunos no lo dicen… lo hacen.
Y de eso trata esta serie: de personas comunes que decidieron no quedarse en la excusa.
Sin recetas mágicas.
Solo acción… y consecuencias.
Porque soñar es fácil.
Cumplir… es otra historia. 🔥
MARCELINO SUPO
Llegó de niño siguiendo los pasos de su padre y terminó sembrando sus sueños en esta tierra, donde hoy lidera como empresario y pilar de familia. A sus 65 años, su mayor anhelo es ver una provincia próspera, cuya identidad no se limite al verano, sino que brille todo el año por su propia pujanza y actividad comercial.
Inicios y motivaciones
1. ¿Qué soñabas ser cuando eras niño o adolescente? ¿Tiene algo que ver con lo que haces hoy?
Desde muy niño, mi sueño era comprar un auto y regresar con mis padres; alcanzar grandes objetivos y lograr una superación personal que me permitió construir algo propio. Hoy, como empresario, veo que ese sueño tiene todo que ver con lo que soy ahora.
2. ¿Cómo nació la idea de tu emprendimiento u ocupación actual?
Llegué a esta provincia siguiendo el ritmo de trabajo de mi padre, trabajé como obrero, comerciante ambulante, pero fue al formar mi propia familia aquí cuando entendí que mi propósito era más grande que un empleo temporal, así que decidí convertir mi sueño de niño en algo más.
3. ¿Qué te motivó a empezar, incluso sin tener todo claro?
Lo que me impulsó fue cumplir mis sueños. Al llegar aquí, me di cuenta que las oportunidades no siempre se encuentran listas, sino que se construyen con el trabajo diario. Sabía que, si esperaba tener todo, nunca sembraría lo que hoy felizmente es realidad.
4. ¿Cómo fue tu primer día como emprendedor u ocupación actual? ¿Lo recuerdas?
Lo recuerdo como si fuera ayer: fue un día de muchas dudas y miedos , pero de una determinación a prueba de bala . No tenía un taller ni todos lo necesario para realizar lo propuesto. Sentí una gran responsabilidad, y aunque no tenía seguridad por lo que vendría, ese primer paso fue el más importante porque marcó el inicio de mi compromiso por este lindo proyecto.
Retos y dificultades
5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu camino?
El momento más difícil fue en las protestas por el proyecto Tía María en el año 2019, y el encierro por la pandemia del 2020. Fueron crisis que golpearon con fuerza. Ver las calles vacías y sentir la responsabilidad de mantener a flote no solo mi empresa, sino el sustento de las familias que confiaron en mí, fue un peso grandísimo. Me sentí solo ante las cuentas, pero me volvía acordar de mis sueños de niñez y eso me dio la fuerza para no rendirme y seguir apostando.
6. ¿Alguna vez pensaste en rendirte? ¿Qué te hizo seguir?
Nunca cruzó por mi mente, ni en esos momentos largos de crisis donde todos los negocios se pararon y las cuentas no se podían cancelar. Sí, me cansé pero los sueños pesaban más y seguí. Lo que me hizo seguir fue mirar a mi familia y recordar por qué se llegó a donde se llegó. Me mantuvo el compromiso con la gente que depende de mi. Rendirme hubiera sido fallarle a ese niño que alguna vez soñó con dejar una huella.
7. ¿Qué errores cometiste y qué aprendiste de ellos?
Para un emprendedor con 65 años, los errores no son fracasos, sino las lecciones más valiosas de su carrera. Cometí el error de querer hacerlo todo solo al principio, creyendo que mi esfuerzo individual bastaba. Aprendí a golpes que nadie crece solo; una empresa solo progresa cuando delegas, cuando confías en tu gente.
También me equivoqué al pensar que el crecimiento de mi empresa siempre sería en ascenso, ya que pensaba que las empresas con las que trabajaba siempre se mantendrían en actividad en la provincia. La situación siempre cambia. Ese error me enseñó que el verdadero empresario no espera que las condiciones sean ideales, sino que las crea con persistencia y visión a largo plazo.
8. ¿Cuál ha sido tu mayor miedo como emprendedor u ocupación actual?
Mi mayor miedo siempre ha sido el estancamiento de la provincia; ese temor a que todo baje cuando termina el verano y que los jóvenes, incluidos mis propios hijos, sientan que deben irse para prosperar en otro sitio. El miedo no es a fracasar yo, sino a que el esfuerzo de toda una vida junto a mi familia no fuera suficiente para dejar una historia.
Personas que marcaron tu camino
9. ¿Tuviste algún mentor o persona clave que te impulsó o creyó en ti?
Sin duda, mis mentores fueron mi compadre Kike Gamero en lo empresarial y mi gran amigo Juvenal Sallo en el negocio. Ellos no solo me dieron impulso cuando empezaba, sino que me enseñaron con el ejemplo que la palabra y el esfuerzo son la base de cualquier empresa. Ellos creyeron en mí cuando aún no era nada. A lo largo de los años, también han sido importantísimos esos primeros clientes y amigos de la zona que apostaron por mi. Su apoyo me demostró que no estaba solo en esto.
10. ¿Qué le dirías hoy a esa persona que te ayudó cuando nadie más lo hacía?
Gracias, porque hoy, con la empresa en marcha, entiendo que el apoyo no fue solo un favor, sino la semilla de todo lo que he logrado. Gracias por apostar por mí cuando yo solo tenía sueños y nadie más veía el potencial.
11. ¿A quién admiras en tu rubro, a quién en tu vida?
Admiro a aquellos impresores de la vieja escuela que, como yo, pasaron del linotipo y el olor a tinta en las manos, a la era digital. Mi respeto para los empresarios que, a pesar de las crisis, siguen apostando por seguir innovando para que la provincia de Islay compita con las grandes ciudades.
También admiro profundamente a mi familia, que me dio el motor necesario para que los sueños se convirtieran en las máquinas que hoy suenan.
Filosofía, aprendizajes y propósito
12. ¿Qué significa para ti ser emprendedor en lo que haces?
Es ser un constructor de ideas. Ser emprendedor aquí, en esta provincia que me recibió, significa reinvertir en nuestra gente. Es luchar para que la economía local no dependa solo del verano, sino que tenga un motor fuerte todo el año.
13. ¿Qué valor nunca estás dispuesto a negociar?
El valor que jamás estoy dispuesto a negociar es la honradez. Desde que llegué a esta provincia de muy niño, aprendí que el trabajo es confianza. Para mí, la honradez significa cumplir con la palabra empeñada, cobrar lo justo y entregar la calidad prometida.
14. ¿Cuál ha sido la mejor decisión que tomaste?
Apostar por el rubro gráfico en una zona que muchos veían solo como un destino de verano fue un alto riesgo, pero decidí que mi emprendimiento sería el fiel reflejo de mi esfuerzo. Esa independencia me permitió crecer y afrontar nuevos proyectos.
15. ¿Qué descubriste de ti mismo a lo largo del camino?
Fue mi capacidad de adaptación. Descubrí que tengo una fuerza interior que no conocía; que los problemas no son un obstáculo, sino el inicio de la verdadera fuerza. Aprendí que puedo caer, pero que mi compromiso con mis objetivos es más fuerte.
Inspiración para otros
16. ¿Qué consejo le darías a un joven que sueña con cumplir sus sueños?
Paciencia y enfoque. No busques el éxito inmediato. La vida es como una buena impresión: se hace por etapas. La paciencia de aquel que sabe que las cosas bien hechas toman su tiempo.
17. ¿Qué se necesita para hacer empresa en nuestra provincia y no morir en el intento?
Para alguien como yo que ha visto pasar los años en una provincia con un ritmo tan marcado por las estaciones, la respuesta nace de la adaptación y el conocimiento del mercado. No es lo mismo hacer empresa en una ciudad más grande que en una tierra que amas y quieres ver crecer todo el año.
18. ¿Qué mitos te gustaría derribar sobre “hacer empresa” en Islay?
El error más grande es creer que la Provincia de Islay solo vive de enero a marzo. Como empresario, yo he demostrado que aquí se produce y se consume todo el año. Nuestra provincia tiene agricultura, puerto, comercio y educación que no paran. Hacer empresa aquí es apostar no solo por una temporada de verano.
19. ¿Qué te emociona hoy de lo que viene para ti o para tu ocupación?
Lo que más me entusiasma hoy es que veo el crecimiento empresarial en toda la provincia de Islay. Me emociona ver que ya no somos solo un destino de verano; hoy veo cómo el comercio en Mollendo crece.
20. ¿Por qué crees que vale la pena seguir apostando por nuestra provincia?
Apuesto por Islay porque aquí crecieron mis hijos y aquí soñe desde que llegué de niño. Vale la pena invertir aquí para que los jóvenes no sientan que deben irse para triunfar. Mi imprenta es mi forma de decirles que en nuestra provincia se puede crecer, innovar y ser exitoso si se tiene la constancia necesaria.



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