Serie: Soñadores que Cumplen – KARLA MISAD ASCUÑA

Historias reales que inspiran y confirman lo que muchos aún dudan: en la Provincia de Islay también se puede soñar… y cumplir

Hay una idea cómoda que se repite demasiado: que el éxito llega cuando todo está claro, cuando las condiciones ayudan, cuando el camino ya está medio hecho.
El testimonio de Karla desarma esa excusa.

Lo que vas a leer no es una historia perfecta. Es una historia real. Con pausas, con golpes, con decisiones tomadas sin garantías… y con una constante que incomoda: nadie vino a resolverle la vida a nadie.

Hay algo más simple —y más difícil—: disciplina, carácter y la terquedad de seguir cuando habría sido más fácil parar.

Hace pocos días, Karla ha sido designada con un alto cargo en la Gerencia Regional de Educación – Arequipa, lo que confirma, al haber obtenido el primer puesto, que la suerte solo acompaña a quien se esfuerza infatigablemente por corretearla.

Porque en la Provincia de Islay no es que no se pueda.
Lo que no abunda… es gente dispuesta a sostener el proceso cuando deja de ser bonito.

Y eso —justamente eso— es lo que separa a los que sueñan… de los que cumplen.


Karla Vanessa Misad Ascuña


Inicios y motivaciones

1. ¿Qué soñabas ser cuando eras niño o adolescente? ¿Tiene algo que ver con lo que haces hoy?
De niña jugaba a ser profesora. En mi casa hay un árbol de chocho y allí colgaba una pizarra (las que regalaba a las tiendas la Coca-Cola), y Mayito y Anita eran mis alumnas.
Me hice docente a los 21 años y desde allí hasta hoy no he parado.

2. ¿Cómo nació la idea de tu emprendimiento u ocupación actual?
Bueno, primero ingresé a la Universidad Católica para ser asistenta social; luego, con el paquetazo de Fujimori, tuve que dejar la universidad. Fue muy duro para mí (mi sueño era ser universitaria). Evaluando el contexto, encontré el Instituto Jorge Basadre, postulé y así se concretó mi vocación.

3. ¿Qué te motivó a empezar, incluso sin tener todo claro?
El deseo de superación. Siempre tuve claro que el mayor potencial son mis fuerzas. Soy perseverante y, como siempre digo: “a mí solo denme tarea”.

Cuando empecé a trabajar, lo primero que hice fue inscribirme en la universidad para hacer mi bachillerato, luego la segunda especialidad… y así cumplí mi sueño de ser universitaria.

4. ¿Cómo fue tu primer día como emprendedora u ocupación actual? ¿Lo recuerdas?
Mi primer día de clases fue en el colegio San Vicente de Paúl, allá por el año 1995; para ser exacta, en el mes de setiembre. Me tocó enseñar a 5.º A Economía Política: unas chicas súper lindas, estudiosas y muy demandantes.

Me encantó el trabajo. Preparar clases para cada día era un reto: 42 estudiantes de diferentes distritos de la provincia me esperaban con la tarea… una época muy linda.


Retos y dificultades

5. ¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu camino?
La muerte de mi papá.

6. ¿Alguna vez pensaste en rendirte? ¿Qué te hizo seguir?
Nunca. Honrar su memoria fue siempre un motor. Yo estoy segura de que él está muy orgulloso de mí.

7. ¿Qué errores cometiste y qué aprendiste de ellos?
A veces suelo ser impulsiva, y está mal. Con los años aprendí a tomar las cosas con calma, analizar el contexto y luego expresar mi opinión o, de ser necesario, callar.

8. ¿Cuál ha sido tu mayor miedo como emprendedora u ocupación actual?
A lo largo de mi carrera he pasado por varios cargos. Cada vez que hay ese tránsito, el miedo aparece… pero con el transcurrir de los días voy tomando seguridad.


Personas que marcaron tu camino

9. ¿Tuviste algún mentor o persona clave que te impulsó o creyó en ti?
Sor Teodulfía Vílchez Castro, mi directora de la IE San Vicente de Paúl. Ella me recibió en el colegio y no solo me dio su confianza, me dio su ejemplo. Gran parte de cómo soy ahora se lo debo a ella.

Blanca Misad Núñez, mi tía, hermana menor de mi padre. Una mujer muy íntegra, seria, exigente y, a la vez, muy tierna. Supo inculcar en mí el deseo de superación… siempre me contaba cómo había sido su trayectoria de secretaria y cómo llegó a la OIT, sus viajes por el mundo…

Cuando llegaba a su casa en Lima, en el velador encontraba un libro. Ella lo seleccionaba y allí había un mensaje: “debes saber más de este tema”.

10. ¿Qué le dirías hoy a esa persona que te ayudó cuando nadie más lo hacía?
Gracias por ser parte de mi vida. Nunca las olvido. Hasta hoy tengo comunicación con Sor Teo y ella sabe lo mucho que la quiero.

Mi tía Blanca falleció hace muy poco. Siempre en mi corazón y en mis oraciones.

11. ¿A quién admiras en tu rubro, a quién en tu vida?
En mi vida admiro a mi padre: un caballero, un hombre espectacular. Para él no había imposibles… además de querer a su familia, nos adoraba a sus tres hijas y les daba todo… hasta lo que no tenía. Su personalidad amable, sociable y servicial siempre marcó un ejemplo para mí.


Filosofía, aprendizajes y propósito

12. ¿Qué significa para ti ser emprendedora en lo que haces?
Un docente debe estar siempre preparándose, viendo oportunidades de crecer, compartiendo con sus pares lo que sabe, aconsejando para el crecimiento profesional y siendo ejemplo.

13. ¿Qué valor nunca estás dispuesta a negociar?
La responsabilidad.

14. ¿Cuál ha sido la mejor decisión que tomaste?
Casarme, espero no arrepentirme. Tener un compañero de vida te da equilibrio, y eso es César, mi esposo.

15. ¿Qué descubriste de ti misma a lo largo del camino?
Que soy capaz de hacer más de lo que creo. Siempre me sorprendo.


Inspiración para otros

16. ¿Qué consejo le darías a un joven que sueña con cumplir sus sueños?
Que estudie, que se prepare, que confíe en sus fuerzas, que no busque excusas o culpables. Si lo puede soñar… también lo puede lograr.

17. ¿Qué se necesita para hacer empresa en nuestra provincia y no morir en el intento?
Prepararse. El mundo de hoy es competitivo.

18. ¿Qué mitos te gustaría derribar sobre “hacer empresa” en Islay?
No existe la suerte; lo que existe es mucho sudor y lágrimas.

19. ¿Qué te emociona hoy de lo que viene para ti o para tu ocupación?
Me emociona la posibilidad de contribuir a transformar la educación de la región, conocer otros contextos, preparar proyectos y fomentar actividades para estudiantes y maestros.

20. ¿Por qué crees que vale la pena seguir apostando por nuestra provincia?
La provincia de Islay se caracteriza porque nuestros maestros tienen mucha apertura, son muy competitivos; los padres de familia se comprometen en iniciativas para sus hijos y nuestros estudiantes son muy creativos.

El punto de quiebre pasa por generar motivación e impulsar buenas prácticas. No es fácil, pero se debe perseverar.

Deja un comentario