Serie: Soñadores que Cumplen: MARCELO ABUSADA -Buena Vista Café

Historias reales que inspiran y confirman lo que muchos aún dudan: en Islay también se puede soñar… y cumplir. Cada entrevista seguirá una misma base de veinte preguntas, permitiendo que cada protagonista comparta su versión personal del camino recorrido. El objetivo es claro: que el lector entienda que la principal acción para alcanzar un sueño de vida es esforzarse por perseguirlo con determinación.

Soñadores que Cumplen será publicado a través de las redes de la Cámara de Comercio de la Provincia de Islay  y del blog: http://www.novuz.blog

No todos los sueños llegan con nombre y apellido.
Algunos aparecen cuando la vida exige moverse, no cuando uno está listo.

La historia de Marcelo Abusada no empieza con un plan claro ni con certezas tempranas. Empieza lejos, trabajando para sobrevivir, aprendiendo sobre la marcha y entendiendo que el camino al éxito casi nunca va en línea recta.

Marcelo no nació empresario. Se hizo.
Entre restaurantes, crisis, hipotecas y decisiones sin red de seguridad. Apostó cuando no había garantías, volvió al Perú cuando otros no lo habrían hecho y empezó de nuevo sabiendo que perder también era parte del juego.

Hoy no habla desde quien entendió que emprender no es un golpe de suerte, sino resistencia, disciplina y coraje sostenido.

MARCELO ABUSADA FRANCO

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 Inicios y motivaciones

  1. ¿Qué soñabas ser cuando eras niño o adolescente? ¿Tiene algo que ver con lo que haces hoy?

A esa edad no la tenía muy clara, supongo que como cualquier adolescente. Tenía una idea general del éxito, y eso quería tener, como veía en algunas personas grandes. Pero no la tenía tan clara, como alguien que soñó ser futbolista desde niño y se hizo profesional en ello. Creo que esos casos son la excepción. A la mayoría que la vida nos va ubicando y mostrando el camino poco a poco, con curvas, avances y retrocesos, triunfos y fracasos. El camino al éxito muy pocas veces va en línea recta.

  • ¿Cómo nació la idea de tu emprendimiento u ocupación actual?

A cierta edad viajé a los Estados Unidos a buscar futuro. Empecé a trabajar de mesero en un restaurante y poco a poco fuí conociendo el rubro gastronómico. Cada día era diferente, me empezó a gustar más que la idea de estar todo el día en una oficina; y quizás allí descubrí mi vocación, que me gustaba el tema de los restaurantes. Pasé por otros trabajos en restaurantes en distintas posiciones y conocí el sector, digamos que fue el trabajo in situ, la práctica, fue mi maestra. 

  • ¿Qué te motivó a empezar, incluso sin tener todo claro?

Pues en realidad, al inicio, no quedó otra (risas). Fue por un tema de supervivencia. Tenía que trabajar en algo para conseguir dinero y mantenerme. El primer paso, el urgente, era estabilizarme en EE.UU., y ya luego vería como generar excedente o un proyecto de vida. Lo que surgió luego de eso fue la idea de crearme un negocio propio, de no trabajar para los demás. Tuve que perder el miedo a arriesgar. Hipotequé mi casa que conseguí tener allá y así empezamos a tener restaurantes propios. Para ese momento ya lo tuve mas claro, tener negocios propios del campo gastronómico.

  • ¿Cómo fue tu primer día como emprendedor u ocupación actual? ¿Lo recuerdas?

Tanto exactamente como el primer día, no; pero sí la primera temporada. Fue cuando compré mi primer restaurante allá, en Estados Unidos, que se llamaba ‘Pasta Roma’. Claramente estaba nervioso; uno estaba metido todo el día en el restaurante; aprendiendo el proceso. Varias cosas aún faltaban cuajar y las aprendimos sobre el caballo, con mi socio Tato, que en paz descanse.

Retos y dificultades

  • ¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu camino? 

Creo que el retorno de Estados Unidos al Perú después de casi 11 años. Dejamos todo lo que teníamos allá para emprender nuevamente de cero. Creo que eso fue lo más difícil. Otro momento muy complicado fue la crisis inmobiliaria que hubo en Estados Unidos en 2008, en que el mundo se fue al caraj… con los negocios. Prácticamente quebró Estados Unidos, quebró California, donde vivíamos nosotros. Mi esposa se quedó sin trabajo, ya teníamos un hijo, y los restaurantes bajaron un montón sus ventas.

  • ¿Alguna vez pensaste en rendirte? ¿Qué te hizo seguir?

No, nunca he pensado en rendirme.

  • ¿Qué errores cometiste y qué aprendiste de ellos?

Tal vez los errores típicos. Como, por ejemplo, no saber cómo sacar correctamente un “food cost”, no establecer procesos para los meseros. Pero, felizmente, pudimos corregir. Ya que el haber trabajado antes como mesero, cocinero, administrador, como todo… se me hizo más fácil saber la teoría y ejecutarla en la práctica. No obstante, uno nunca deja de aprender. Siempre hay que ajustar; por ejemplo, salen nuevas tecnologías como lanzamientos de nuevos software de restaurantes, o hay platos o bebidas que se ponen “de moda”, incluso hay cambios normativos. Un ejemplo claro fue el de pandemia. Nadie en el mundo estuvo preparado para eso. Era algo que no pudimos prever. Debo agregar en una pregunta anterior, que ese fue también uno de los momentos más difíciles en este camino. Es un aprendizaje constante y en ese aprender de todos los días, es natural que uno pueda aún cometer errores por más experto que seas. Lo importantes es corregir pronto y aprender de esos errores.

  • ¿Cuál ha sido tu mayor miedo como emprendedor u ocupación actual?

¿Miedo? En cuanto a emprendedor, quizás cuando estuvimos a punto de cerrar, tal vez definitivamente, el café Buena Vista, que fue el segundo emprendimiento que inicié a mi retorno al Perú y se convirtió y mi empresa ancla. Pero ya tengo otros emprendimientos, por lo que ese miedo ha bajado. Así hay que seguir invirtiendo para no “meter todos los huevos en una sola canasta”, como dice la frase, si es que se cae la canasta. Claro que tengo miedo a perder mi inversión, como lo tiene cualquiera, es normal; pero no es algo que me frene, no está en mi esa sensación como algo paralizante.

Personas que marcaron tu camino

  • ¿Tuviste algún mentor o persona clave que te impulsó o creyó en ti?

Mi familia. La primera fue Patricia, mi esposa. Con ella decidimos hacer el primer restaurante; hipotecamos la casa que estaba básicamente a su nombre. Y luego, ya acá en el Perú, otra vez mi familia. Mi mamá, mi hermano, mi papá. Todos creyeron, mis socios. Pero algo así como un mentor que yo admirara y conociera personalmente, no, eso no hubo; pero sí te diría que quizás me inspiraba la imagen general de cualquier empresario exitoso.

  1. ¿Qué le dirías hoy a esa persona que te ayudó cuando nadie más lo hacía?

Gracias por confiar en mí. A mí esposa, a mi familia. Agradezco a las personas que estuvieron allí, porque yo nunca tuve el apoyo financiero de un banco o tuve la suerte de que papá me haya dejado una empresa ya andando. Empecé de cero y así hemos ido creciendo como emprendedores, como familia y seguimos para adelante.

  1. ¿A quién admiras en tu rubro, a quién en tu vida?

En mi rubro, como restaurantero, ¿quién no admira a Gastón Acurio? Creo un imperio de restoranes. Pero yo ya me extendí a otros rubros, en el campo del entretenimiento. Pero en general, como empresarios, hay mucho que son admirables, como Carños Añaños, la familia Hiraoka, casos que yo he podido conocer en persona o a través de la televisión, de como se han forjado con poco hasta consolidar imperios empresariales. Pero específicamente en el rubro de restaurantes, Gastón Acurio sigue siendo quizás el principal referente. 

Y en mi vida, admiro a muchas personas. Repito, otra vez a la familia. A mi esposa, a mi padre lo admiraba —ya falleció hace años—, a mi hermano. Admiro a la gente buena, a la que le lucha por sus sueños. El ser emprendedor también es como cuando veo a deportistas que destacan, entrenan duro. Admiro a esos deportistas que consiguen romper marcas y a los que luchan por sus sueños, sea una empresa, un emprendimiento, conseguir un logro científico, intelectual, lo que sea. Lo que importa es que lo logran como fruto de su esfuerzo, como lo hace un emprendedor empresarial. A ellos admiro.

Filosofía, aprendizajes y propósito

  1. ¿Qué significa para ti ser emprendedor en lo que haces?

Significa no tener miedo. Por supuesto que también importa el lograr sostenibilidad económica; pero el hecho mismo de crecer es como un reto personal para seguir creando. No solamente creas empresa, creas trabajo, bienestar a otras familias que les das trabajo. 

  1. ¿Qué valor nunca estás dispuesto a negociar ?

La moral es un asunto subjetivo. Pero obviamente, mientras trabajes con valores, te va a ir mejor, porque estarás más contento con lo que haces, más tranquilo. Es cierto que mucho se puede negociar en el mundo de los negocios, pero si todos los días negocias todos tus valores, vives con esa incertidumbre y no puedes trabajar tranquilo, no te puedes enfocar con la mente despejada y con la energía que necesitas en tu emprendimiento. Debes pagar a tu gente puntual, darles lo que les corresponde como trabajadores y también tratarlos bien como personas, como seres humanos. Mucha gente que trabaja conmigo está años allí porque se sienten cómodos, se hacen leales.

  1. ¿Cuál ha sido la mejor decisión que tomaste?

Ahora, pasados los años, puedo decir que fue definitivamente regresar al Perú a emprender. 

  1. ¿Qué descubriste de ti mismo a lo largo del camino?

Que podía hacer cosas. Yo me creía un inútil, que no sabía o no podía hacer nada. No tenía buenas notas en el colegio, no era bueno en los deportes, no fui a la universidad. Pensaba que no podía hacer nada, que era uno más del montón. Yo veía amigos que estudiaban o venían de familias ricas.  Claro que me interesaba el dinero, soñaba claro en tener independencia económica; pero más que ello soñaba con ser alguien en la vida En el camino de hacer negocios descubrí que era alguien con capacidad para eso, que sabía y podía hacer negocios. Y ya luego descubrí otras facetas que habían en mí como la pesca o los autos clásicos.

Inspiración para otros

  1. ¿Qué consejo le darías a un joven que sueña con cumplir sus sueños?

Que no se detenga en cumplir sus sueños, que siga; pero que planifique bien sus sueños, que no lo haga a la mala, a la volada. Hoy en día hay tanta competencia… Pero si tiene un sueño de hacer un carro sanguchero, que haga el mejor carro. Que investigue y se diferencie del resto, pues la competencia en el rubro de comidas, en un país como el Perú que es una potencia mundial en gastronomía, la competencia es altísima en todo el sector, desde la comida callejera hasta la alta cocina. Siguiendo el ejemplo del carrito sanguchero, debe entender que la cosa puede que no sea de la noche a la mañana, esto no es una película de Hollywood. Debe saber que va tener que pasar un tiempo hasta hacerse conocido y aguantar ese periodo. Si tienes ahorros, pues en buena hora. Aunque ahora ayudan las redes sociales.

También, si es un muchacho que empieza de la nada, que tenga sueños, está bien, incluso grandes; pero debes empezar por cosas realizables, factibles. Que no crea que va a empezar teniendo una empresa como Coca-Cola, Backus o restaurante de un millón de dólares. Empezar por lo que esté a tu capacidad del momento; sino te vas a frustrar. Piensa en grande, pero actúa en pequeño, leí alguna vez. Paso a paso.

  1. ¿Qué se necesita para hacer empresa  en nuestra provincia y no morir en el intento?

Huevos, valor. Si has recibido una herencia, no tener miedo a gastarla para tu emprendimiento; no tener miedo a hipotecar tu casa o meterte en un préstamo sin que te asuste a estar enganchado con una deuda toda tu vida. Porque verás que todo son etapas. La experiencia también es necesaria. No tirarte a la piscina sin saber. Hay gente que cree que entrar a Google es suficiente y no es así. Averigua conversando con la gente que sí está en el rubro en el día a día. Y si no sabes, pues busca asociarte con gente con experiencia, que sabe, que conoce del rubro en el que quieres emprender. 

  1. ¿Qué mitos te gustaría derribar sobre “hacer empresa” en Islay?

Se dice que en invierno todo está muerto, que Mollendo solamente es verano, que la gente no gasta. Sin embargo, en cinco meses de sol puedes hacer la plata que no haces todo el año. Algunos creen que el resto del año nuestra provincia está muerta comercialmente, pero no es así. Mollendo no solo es diversión veraniega. No hablemos solo de restaurantes, bebidas, playas o discotecas, sino que también hay también agricultura, pesca, ganadería, turismo, hotelería, comercio exterior, actividad conexas al servicio portuario, etc. Yo creía que tenía que surgir en el país de las oportunidades, en la economía más grande del mundo, por eso me fui a los Estados Unidos. Y aunque aprendí los fundamentos allí, finalmente despegué como empresario en mi propio país, uno que está lejos de figurar en las grandes potencias económicas mundiales del momento, pero que se mantiene ahí, resistiendo. Entonces, se puede hacer empresa en Islay. Muchos amigos míos lo hacen y les va bien, y viven allá. 

  1. ¿Qué te emociona hoy de lo que viene para ti o para tu ocupación ?

Me emociona que puedo invertir como grupo familiar. Mi hijo ya va a la universidad y le gustan los negocios, estudia Administración. Me entusiasma que podamos crecer corporativamente como familia, pues cuando tienes más espalda financiera se abre esa posibilidad tiene opciones más asentadas de ser una realidad. Uno invierte con menos miedo que antes. Espero jubilarme joven (risas), y que mi hijo me ayude. Pero igual, trabajar para mí es una adicción, y si mi hijo toma el timón, ya de viejito estaré allí jodiéndolo o como su consejero. 

  • ¿Por qué crees que vale la pena seguir apostando por nuestra provincia ?

Porque nuestra provincia tiene mucho futuro, potencial. Yo, al ser mollendino, tengo proyectos de hostelería. Está ya Tía María, se rumora de otro megapuerto en Corío. Los veranos son más intensos actualmente, con mucha gente, muchas visitas. En un momento la gente del sur se iba a veranear a Camaná, pero de nuevo han vuelto a Mollendo, Quizás se ha perdido un poco el sosiego que a muchos también nos gusta, eso de las playas tranquilas con poca gente: pero para nuestro rubro como empresarios gastronómicos, es positivo que venga gente, que una ciudad tenga mucho flujo de personas. Los restaurantes se llenan, los transportes están llenos. Tal vez es más ruido, pero son más clientes pensando como empresario gastronómico. Un restaurante más, un hotel más, no importa, hay espacio para todos. Si abre uno más, no lo veas solo como competencia, sino como señal de que todo el rubro está creciendo y a tu negocio también le caerá su parte. Claro, a los que lo hacen mejor, les irá mejor; por eso siempre debe estar atento, innovando, invirtiendo en publicidad, dando un mejor servicio.

Buena Vista Café
Victoriano Taberna

2 respuestas a «Serie: Soñadores que Cumplen: MARCELO ABUSADA -Buena Vista Café»

  1. Avatar de
    Anónimo

    Los soñadores son los emprendedores que generan el incremento del PBI, nuevos empleos e impuestos. Afortunadamente, los peruanos somos buenos soñadores y emprendedores.

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  2. Avatar de
    Anónimo

    excelente relato de emprendimiento .

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